MADRID.- El fin del accionar armado de ETA impulsará electoralmente a quienes en el pasado fueron el brazo político del grupo independentista violento vasco. Amaiur, la coalición integrada por la llamada izquierda abertzale y varios partidos separatistas, llegarán al Congreso de los Diputados, en Madrid, tras las elecciones generales del próximo domingo según las encuestas, que le dan entre tres y cinco escaños en la Cámara baja.
El 20 de octubre, justo un mes antes de los comicios, ETA anunció el cese de una violencia que ha costado la vida a más de 800 personas. "Se está quedando con todos los réditos de la paz cuando, en realidad, el terrorismo nos ha partido la cara a los demás", se lamentaron dirigentes del oficialista Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
Este resultado en nada empaña la que se presenta como segura victoria del Partido Popular (PP), que llegaría a tener mayoría propia en el Parlamento para así consagrar como nuevo Presidente del Gobierno a Mariano Rajoy, sin necesidad de acuerdos o alianzas políticas. Según todos los sondeos, el PSOE se enfrentaría a su peor resultado en el período democrático, arrastrada por el mal manejo de la crisis económica, con un crecimiento de la representación legislativa de las fuerzas minoritarias, impulsadas especialmente por el movimiento de los indignados.
El futuro de ETA, aunque ya no en términos violentos, es tema de campaña. Voceros de la agrupación (en forma anónima) dieron una entrevista al diario vasco Gara, en la cual pidieron una mayor adhesión de los ciudadanos al proyecto independentista regional, y se introdujeron de lleno en el debate político. Además, los presos etarras pidieron la liberación inmediata de los encarcelados enfermos, tanto de las cárceles españolas como francesas, a cambio de su desarme total. Sobre el resto de los condenados, reclamaron su reagrupación en penales vascos.
Los portavoces de ETA le reclamaron a Rajoy que actúe "con responsabilidad" ante la "coyuntura histórica" que se abre para poner fin a la violencia, y señalaron que el candidato derechista ha roto "con el discurso negativo, agresivo y sin sentido que tenía hasta ahora (el PP)". (DPA)